domingo, 20 de abril de 2008

Tú, que me proteges

"Tú también puedes verlo."

Esa frase es la única que recuerdo, antes de despertar, cansado, en aquel viejo hospital del litoral de un país que morirá entre revoluciones en los comienzos de la Gran Guerra.

Creo que vengo del futuro. No estoy muy seguro, me han dicho que llevo mucho tiempo dormido, y nadie me aclara de donde he salido ni en las condiciones en las que me encontraron. Sólo, al principio, me miraban con cara de asombro y murmuraban: "no me puedo creer que respire", y rápidamente huían, al darse cuenta de que había oído el misterioso comentario.

La segunda posibilidad es que nada de esto sea verdad y sólo sean sueños de un comatoso que se ha pasado demasiado tiempo en una cama. Bueno, lo de "demasiado" es una suposición, ya que nadie me cuenta nada. Debo investigar mientras me rehabilito, antes de salir al mundo exterior y saber qué es cierto en mi "sueño"....hasta entonces, debo recordar....

Todas las noches, antes de dormir, si me concentro y me calmo, a veces, puedo oir esa voz...susurrando, frente a mi, y, poco a poco, me voy transportando a esa noche...

Estoy tenso, cojo con fuerza mi arma, lista para disparar. Pero no puedo. Su silueta, de espaldas con los brazos abiertos es tan sumamente desestabilizadora. Como si fuera un águila preparada para volar, sin miedo al vacío al que se precipita, se da la vuelta, y me habla, antes de tropezar y caer del edificio de cincuenta plantas."Tú también puedes verlo."Entonces, siento que algo me empuja, y caigo.

Eso es todo lo que pude recolectar en dos semanas de rehabilitación.

Naturalmente, no he hablado de ello con nadie, por temor a que lo consideren delirios y me encierren en un manicomio, y, si mis predilecciones son correctas, mi piel servirá de abrigo para un psicótico que intenta sobrevivir en uno de esas prisiones modernas en los que impera la ley del más loco.

Estas eran mis cavilaciones el día que oí que me estaba rehabilitando a un ritmo imposible. Lo cual era cierto. Había adquirido casi la totalidad de mis capacidades en apenas un par de semanas. No sé como catalogar este hecho. Pero poco me importa, ya que esto quiere decir que mi tiempo en este "hogareño" hospital, para bien o para mal, se acaba. Y necesito respuestas.


Pero no soy un hombre al que le guste actuar por la noche, y menos cuando no he dormido mis diez horas diarias, así que ya habrá tiempo mañana para dar un ultimátum a la dirección del hospital.Me voy a dormir.

Antes de acostarme, como caído del cielo, siento que viene una revelación. Así que me quedo muy quieto, y me concentro. Sin embargo, esta vez es diferente a las demás.
No estoy en el edificio, no esta aquel hombre, no tengo un arma, no es de noche, no me acecha esa luna, no hay guerra. No es mi sueño. Me doy cuenta. No estoy durmiendo, tengo los ojos abiertos. Pero todo ha cambiado. No estoy en una cama, ni en mi incómoda habitación....sino rodeado por una gran masa fantasmagórica que titila y lo envuelve todo. "¿Pero qué coño..?" No muy poético, pero describe bien mi primera sensación.

Es como flotar en una nube. Al principio, da miedo, pero, la curiosidad acaba superando al susto, y el instinto calma tu ser. Y dejas fluir la esencia, te llena los pulmones, te eleva de la cama, te pone de pie, y levitas, por el pasillo. Como si fuera una reacción química en el interior de mi cerebro, una parte de mi memoria se desbloquea, y puedo rozar la angustiosa verdad sólo el tiempo suficiente para comprender qué debo hacer.

No se puede existir en dos dimensiones a la vez. Una vez comprendes esto, tienes que elegir, antes de que tu existencia como ente sólo..deje de existir.

Entonces te preguntas: ¿Dónde quieres estar, en un hospital en un país nuevo cuyo futuro aun no es cierto, puesto que esto es, al fin y al cabo, otra dimensión, y puede pasar cualquier cosa, o volver a tu anterior vida, y arreglar cuentas con el extraño hombre que te aterroriza por las noches?

Aún no entiendo qué es aquella masa que me recuperó totalmente de mis heridas, pero desde entonces, me acompaña allá a donde vaya.

miércoles, 16 de abril de 2008

Las 1.500

Historia verídica y redactada a tiempo real

2 y 12 de la madrugada del Martes 16 de Abril de 2008. 2 y 13 ya.Tarde, al fin y al cabo. Me quedan algo más de 700 palabras. Suena Jigsaw falling into the place, algo me reconforta. No había nada de cafeína en la casa, así que me conjuro para no caer con mi Balrog particular. Ahora suena Undenied, de Portishead. Habrás adivinado que a mi gusto musical no le sobra la vitalidad, precisamente. Seiscientas noventa y tantas. Mis últimas líneas rezan así "...la actuación de la población civil a la hora de enfrentarse al colapso de una nación, tanto en términos económicos como políticos y sociales". ¡Qué pedante! Aún así, la pedantería tiene un punto de travesura infantil. Es como lanzar una pequeña bomba de autocomplacencia, a la espera de que alguien la recoja.
Debo reconocer que me es más divertido hablar utilizando términos rimbombantes. Si tu interlocutor te sigue el juego suele ser mucho mejor. Aún así, renuncio al barroquismo de mi lenguaje en pos de la funcionalidad -y por qué no, en beneficio de la potabilidad de mi persona.
Aunqu algo tiene la hoja en blanco y la madrugada, que empuja a buscar caminos alternativos...
Tengo sueño...
936 palabras. Justo cuando ésto se pone emocionante. Muero.